El attachment, o apego en español, es un concepto fundamental en psicología y etología. Se refiere a una vinculación afectiva intensa y duradera que se desarrolla entre dos individuos a través de sus interacciones recíprocas. El objetivo principal del apego es buscar y mantener la proximidad en momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección.
¿Qué es el apego?
El apego no es simplemente un sentimiento, sino que se manifiesta a través de conductas observables. Fue John Bowlby, psicólogo británico, quien desarrolló la teoría del apego. Desde el punto de vista emocional, el apego surge cuando se tiene la seguridad de que la otra persona estará ahí incondicionalmente, lo que facilita la empatía, la comunicación emocional y el amor entre ambas personas. Desde el punto de vista cognitivo, el apego implica la construcción de un modelo mental de la relación, que incluye la imagen del propio niño, las representaciones de la figura de apego y una teoría sobre cómo la figura de apego ve al niño.
El vínculo de apego suele formarse entre un niño o niña y sus progenitores o cuidadores, generalmente alrededor del primer año de vida. Sin embargo, es posible que la figura de apego cambie a lo largo de la vida. Cada relación de apego tiene características específicas, influenciadas por factores como la edad y la interacción. Estas relaciones tienen como objetivo asegurar la supervivencia de la cría, proporcionarle seguridad, autoestima y la posibilidad de intimar, así como refugiarla en situaciones de angustia o confusión para que se sienta segura.
Características del apego
Las características comportamentales del apego incluyen:
- Esforzarse por mantener la proximidad con la persona vinculada
- Resistirse a la separación y sentir ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida
- Mantener un contacto sensorial privilegiado con la figura de apego
- Usar la figura de apego como base de seguridad para explorar el entorno físico y social
- Refugiarse en la figura de apego en momentos de tristeza, temor o malestar, buscando apoyo y bienestar emocional
Funciones del apego
Según Bowlby, la conducta de apego cumple dos funciones básicas: una función biológica, que es obtener protección para asegurar la supervivencia, y una función psicológica, que es adquirir seguridad. Además, el apego complementa otras funciones como ofrecer y regular la estimulación, posibilitar la exploración y el aprendizaje, fomentar la salud física y mental, favorecer el desarrollo social y proporcionar placer.
Tipos de apego
Existen cuatro tipos de apego que se han clasificado según la técnica de situación extraña diseñada por Mary Ainsworth:
- Apego seguro: Se da en aproximadamente el 65% de los bebés. Estos bebés exploran activamente cuando están solos con la figura de apego y se muestran visiblemente inquietos cuando se separan de ella. Suelen saludar a la figura de apego con afecto al regresar y buscar contacto físico si están muy angustiados. También son sociables con extraños cuando la figura de apego está presente.
- Apego resistente: Se da en aproximadamente el 10% de los bebés. Estos bebés tratan de mantenerse cerca de la figura de apego y exploran muy poco cuando ella está presente. Se inquietan mucho cuando la figura de apego se va y su reacción al regresar es ambivalente: permanecen cerca pero pueden resistirse al contacto físico mostrándose molestos. También son cautelosos con los extraños incluso en presencia de la figura de apego.
- Apego evasivo: Se da en aproximadamente el 20% de los bebés. Estos bebés muestran poco malestar cuando son separados de la figura de apego y suelen evitarla cuando regresa, incluso si trata de llamar su atención. Son sociables con los extraños pero pueden ignorarlos de la misma manera que evitan a su figura de apego.
- Apego desorganizado/desorientado: Se da entre el 5% y el 10% de los bebés. Es una combinación de los patrones de apego resistente y evasivo. Estos bebés pueden mostrar confusión, quedándose inmóviles o acercándose y luego alejándose abruptamente cuando la figura de apego se acerca.
Modelo mental de la relación de apego
El modelo mental de la relación de apego es un conjunto de recuerdos y pensamientos conscientes e inconscientes que sirven para organizar la información importante sobre el apego. Incluye dos componentes cognitivos y afectivos: el concepto que el sujeto construye sobre su figura de apego y el concepto que el sujeto construye sobre sí mismo, que depende del concepto que el niño tenga de su figura de apego.
El modelo mental se forma a partir de las interpretaciones del sujeto durante las interacciones con la figura de apego. Tiene una parte objetiva, que incluye los hechos y situaciones reales, y una parte subjetiva, que incluye la interpretación que el sujeto hace de esas situaciones. La calidad del apego depende del modelo mental que se ha formado. Un modelo mental positivo se traduce en sentimientos de seguridad, confianza, alegría y bienestar, mientras que un modelo mental negativo puede generar inseguridad, desconfianza, ansiedad y malestar.
Repercusiones emocionales y conceptos relacionados
El apego tiene un impacto en los sentimientos generales del individuo. Si el modelo mental es positivo, los sentimientos serán de seguridad, confianza y bienestar. Si el modelo mental es negativo, los sentimientos serán de inseguridad, desconfianza, ansiedad y malestar.
Algunos conceptos relacionados con el vínculo de apego son:
- Figura de apego: es la persona con la que se está estableciendo o se ha establecido un vínculo de apego. Se busca su contacto y proximidad, se siente ansiedad ante su separación, se busca su apoyo emocional y se la considera como una base de seguridad.
Evolución del apego y apego durante el embarazo
La evolución del apego sigue una secuencia típica de cuatro fases: la preferencia por los miembros de la propia especie, la preferencia por las figuras familiares sin rechazar a los extraños, la vinculación y el miedo a los extraños, y finalmente, la independencia a medida que el niño desarrolla nuevas habilidades.
Es importante destacar que el apego no se desarrolla únicamente después del nacimiento, sino que también se establece durante el embarazo. Durante este periodo, los futuros padres comienzan a imaginar a su futuro hijo y a construir representaciones mentales de la relación que tendrán con él. Estas representaciones prenatales maternas pueden influir en la sensibilidad de la madre y en el estilo de apego que se desarrollará entre ella y su hijo durante los primeros años de vida.
El apego es un vínculo afectivo fundamental en la psicología y etología. Se desarrolla a través de interacciones recíprocas y tiene como objetivo buscar y mantener la proximidad en momentos de amenaza. El apego se forma desde la infancia y puede cambiar a lo largo de la vida. Tiene un impacto en las emociones y en la construcción de modelos mentales de las relaciones. Además, el apego se establece tanto antes como después del nacimiento, durante el embarazo y los primeros años de vida.
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