La irracionalidad psicológica en la teoría económica de keynes

La irracionalidad psicológica es un concepto central en la teoría económica de John Maynard Keynes. En su obra teoría general del empleo, el interés y el dinero, Keynes sostiene que los seres humanos no siempre toman decisiones económicas de manera racional y lógica, sino que están influenciados por factores psicológicos y emocionales que pueden llevar a comportamientos irracionales en el ámbito económico.

Contenido

La ley psicológica keynesiana

Keynes introduce el concepto de la ley psicológica fundamental para explicar la irracionalidad en la toma de decisiones económicas. Según esta ley, los individuos tienden a basar sus decisiones económicas en las expectativas y en las emociones del momento, en lugar de en un análisis racional de las circunstancias económicas.

En otras palabras, las decisiones económicas no se toman únicamente en función de los datos y la información disponible, sino que también están influenciadas por el estado de ánimo, las actitudes y las creencias de las personas. Esto puede llevar a comportamientos económicos que no son óptimos desde un punto de vista racional.

Elementos básicos del análisis keynesiano

Para comprender mejor la irracionalidad psicológica en la teoría de Keynes, es importante conocer los elementos básicos de su análisis económico.

El punto de vista keynesiano sobre la recesión se basa en dos elementos fundamentales:

  1. La demanda agregada: Keynes sostiene que la demanda agregada, es decir, el nivel total de gasto en la economía, nunca es lo suficientemente alta como para proporcionar a las empresas un incentivo para contratar suficientes trabajadores y alcanzar el pleno empleo. Según Keynes, esto se debe a la tendencia de los individuos a ser cautelosos en sus decisiones de gasto y a la existencia de factores psicológicos que pueden afectar negativamente la demanda.
  2. La existencia de recursos sobrantes: Keynes argumenta que en momentos de crisis económica, como la crisis de 1929, no hay una escasez real de recursos, sino una falta de demanda suficiente para emplear todos los recursos disponibles. Esto se debe a la tendencia de los salarios a no ajustarse rápidamente a la baja cuando los precios caen, lo que lleva a un aumento del desempleo y a una disminución aún mayor de la demanda.

La propuesta de Keynes para salir de la crisis

Ante la irracionalidad psicológica y la falta de demanda agregada, Keynes propone una solución basada en la intervención del Estado en la economía. Según Keynes, los gobiernos deben estimular la demanda a través de políticas fiscales y monetarias.

En primer lugar, Keynes aboga por el uso de políticas fiscales expansionistas, es decir, el aumento del gasto público y la reducción de impuestos para estimular la demanda agregada. Según Keynes, el gasto público puede compensar la falta de gasto privado y ayudar a reactivar la economía.

Además, Keynes también propone el uso de políticas monetarias expansivas, como la reducción de los tipos de interés, para fomentar la inversión y el consumo. Al reducir los costos de endeudamiento, se busca incentivar a las empresas y a los consumidores a gastar más y a invertir en proyectos productivos.

Por último, Keynes considera que las políticas cambiarias, como las devaluaciones de la moneda, también pueden ser utilizadas para estimular la economía al hacer más competitivas las exportaciones y promover la demanda externa.

Influencia posterior de Keynes

La teoría de Keynes y su enfoque en la irracionalidad psicológica han tenido una gran influencia en la teoría económica y en las políticas económicas adoptadas por los gobiernos en todo el entorno. Sus ideas han sido ampliamente debatidas y desarrolladas por otros economistas y han dado lugar a diversas corrientes de pensamiento económico.

Algunos economistas han tratado de formalizar matemáticamente el modelo keynesiano, mientras que otros han buscado fundamentar sus ideas en el estudio de las decisiones individuales y en la microeconomía. Además, se han realizado investigaciones sobre la relación entre inflación y desempleo, así como sobre las circunstancias en las que los precios no se ajustan para equilibrar la oferta y la demanda.

La irracionalidad psicológica es un concepto central en la teoría económica de Keynes. Según él, las decisiones económicas no siempre se toman de manera racional y lógica, sino que están influenciadas por factores psicológicos y emocionales. Esto puede llevar a comportamientos económicos que no son óptimos desde un punto de vista racional.

Keynes propone la intervención del Estado para estimular la demanda agregada y salir de las crisis económicas. Sus ideas han tenido una gran influencia en la teoría económica y en las políticas económicas adoptadas por los gobiernos en todo el entorno.

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